miércoles, 23 octubre, 2019

Política de LOPD en hermandades y cofradías.

Estamos en “La Gran Semana”, La Semana Santa, el momento litúrgico más intenso de todo el año. Las hermandades y cofradías pasean sus imágenes en procesión y el público asiste con devoción a ese momento de culto público que representa los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús.
Como sabe Las hermandades son asociaciones de fieles católicos con fines piadosos. Independientemente de ello, lo que no dejan de ser es una agrupación de personas que se deben organizar, jerarquizar o relacionarse. Todo esto provoca como es lógico, que sean depositarios de gran cantidad de datos de carácter personal que tendrán la obligación de preservar.
Los datos que manejan las hermandades comprenden a los tres niveles de seguridad que marca la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD).
  • BÁSICO: Son los datos identificativos,  indispensable si se quiere formar parte de una asociación de personas, las hermandades no tienen por qué ser diferentes.
  • MEDIO: Son los datos económicos y financieros. En las Hermandades en ocasiones se hacen listas con los hermanos que no pagan la cuota, o la relación comercial que tienen con los proveedores.
  • ALTO: Son los datos relativos a religión, creencias, ideología o salud. Son los datos más “sensibles” y que más expone a este tipo de organización. Se han formado por profesar el mismo culto religioso por lo que el dato personal relativo a “religión o creencia” vendrá implícito. En cuanto a los datos sanitarios, suelen estar relacionados con ficheros relativos al estado físico de los hermanos costaleros.

Refiriéndose a esto la Agencia Española de Protección de datos nos dice:

Los datos referidos a la condición de miembros de una Hermandad, teniendo en cuenta su propia naturaleza, han de ser considerados como datos especialmente protegidos, relacionados con la religión y creencias de los mismos. En consecuencia, resulta aplicable lo establecido en el artículo 7.2 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de datos de Carácter Personal, según el cual, “sólo con el consentimiento expreso y por escrito del afectado podrán ser objeto de tratamiento los datos de carácter personal que revelen la ideología, afiliación sindical, religión y creencias”.

El artículo 81.3 a) del Reglamento establece como regla general que “además de las medidas de nivel básico y medio, las medidas de nivel alto se aplicarán en los siguientes ficheros o tratamientos de datos de carácter personal (…) los que se refieran a datos de ideología, afiliación sindical, religión, creencias, origen racial, salud o vida sexual”. En consecuencia, como regla general, el citado precepto impondría la adopción de las medidas de nivel alto a los ficheros de las hermandades y cofradías de la Iglesia Católica, en cuanto se refirieran a sus miembros.

Las cofradías y Hermandades deben ser conscientes de la importancia que supone manejar documentos relativos a datos personales. Aquí podemos recomendar, como ya hicimos en otras ocaciones, una serie de pautas fundamentales que se debe seguir en relación a las 3 obligaciones básicas para con los ficheros que nos marca la ley. Legalizar; Legitimar y Proteger.
Lo que debe hacer la Hermandad para legalizar los ficheros es inscribirlos en la entidad competente, es decir, en la Agencia Española de Protección de Datos.
Para legitimarlos, se deben pedir a los hermanos cofrades su consentimiento por escrito como condición sine qua non para el tratamiento de sus datos y su incorporación al fichero. Además de esto se deberán cumplir tres principios básicos:
  1. Principio de Consentimiento
  2. Principio de Información
  3. Principio de Calidad de los Datos

Esto se resume en: Pedir el consentimiento a los afectados, informar sobre que tipo de datos van a ser utilizados, que consecuencias puede tener la pertinencia de los mismos, los derechos ARCO (Accesibilidad, rectificación, cancelación y oposición) y por último, comunicar con qué finalidad se han recogido los datos.

La elaboración de un Documento de Seguridad relativo a la política de protección de datos que va a seguir la Hermandad, ayudará a hacer cumplir la tercera obligación, la protección. Dicho documento tendrá que indicar, entre otras cosas, las medidas de seguridad, las personas que tienen acceso o que datos están almacenados. Además de todo esto las cofradías deben ser muy precavidas a la hora de ceder estos datos confidenciales a otras organizaciones o entidades, ya que está totalmente prohibido sin la autorización de los afectados.
Todo esto requiere un esfuerzo y un trabajo por parte de las hermandades, pero sabiendo los principios básicos y contando con un adecuado asesoramiento profesional la consecución total de todos los objetivos que marca la ley está asegurada. La otra salida sólo conduce a las elevadísimas sanciones que el incumplimiento de la LOPD impone. Sanciones, que ni siquiera nuestra estrecha relación con el todopoderoso nos libraría.

 

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

BIGTheme.net • Free Website Templates - Downlaod Full Themes